Campaña de Buena Voluntad para el Pacífico

Nuestra Campaña de Buena Voluntad para el Pacífico tiene el objetivo de promover la conciencia para la protección de las especies que habitan el Pacífico Central de América Latina y su Corredor Biológico Marino, que recibe la valiosa influencia del Domo Térmico de Costa Rica y une, entre otros, el archipiélago de Galápagos en Ecuador, la Isla de Malpelo en Colombia y la Isla del Coco en Costa Rica.

En Agosto del 2015 nuestro velero de investigación “Martin Sheen”, inició un viaje de observación a la Isla del Coco partiendo de la Bahía Pez Vela en la costa pacífica de Costa Rica, dando comienzo a nuestra Campaña de Buena Voluntad para el Pacífico.

Nuestra Campaña de Buena Voluntad para el Pacífico tiene el objetivo de promover la conciencia para la protección de las especies que habitan el Pacífico Central de América Latina y su Corredor Biológico Marino, que recibe la valiosa influencia del Domo Térmico de Costa Rica y une, entre otros, el archipiélago de Galápagos en Ecuador, la Isla de Malpelo en Colombia y la Isla del Coco en Costa Rica. En Agosto del 2015 nuestro velero de investigación “Martin Sheen”, inició un viaje de observación a la Isla del Coco partiendo de la Bahía Pez Vela en la costa pacífica de Costa Rica, dando comienzo a nuestra Campaña de Buena Voluntad para el Pacífico.

El reporte del biólogo marino costarricense, José David Palacios, experto en cetáceos de la Fundación Keto invitado por Sea Shepherd al viaje de observación e investigación del velero “Martin Sheen” en el inicio de la Campaña de Buena Voluntad para el Pacífico, da cuenta de la abundancia de vida marina en las cercanías de la Isla del Coco, reconocida mundialmente por ser un santuario marino natural ubicado mar adentro, a 500 kilómetros de la costa costarricense.

El “Corredor Biológico Marino del Pacífico” es uno de los más importantes del planeta y se extiende desde las islas Galápagos, en Ecuador, hasta la isla del Coco en Costa Rica y la primera advertencia que arrojan nuestras observaciones es constatar que, a pesar de contar con un área protegida de 12 millas de radio, la pesca ilegal afecta seriamente a la Isla del Coco con las incursiones de barcos pesqueros que esperan fuera de la zona de exclusión durante el día, para violar sus límites durante la noche y explotar sus riquezas sin control.

A pesar de que la Isla del Coco es un parque nacional protegido por el gobierno de Costa Rica, la escasez de recursos dificulta la debida defensa de la vida marina a pesar de la abnegada acción de los guardaparques. Debido a tales limitaciones, este paraíso natural clama por acciones concretas para su protección.

En el extremo norte del Parque Nacional Isla del Coco se ubica el “Domo Térmico de Costa Rica”. Este fenómeno natural es el resultado de la interacción entre las diferentes corrientes marinas y los vientos que soplan en la superficie. Su acción combinada  produce el afloramiento de aguas muy ricas en nutrientes para una enorme variedad de especies.

En el mundo existen cinco domos similares, pero solo el Domo Térmico de Costa Rica es constante y permanente; en él puede alimentarse, reproducirse y crecer nada menos que el 7% del total de la biodiversidad marina a nivel mundial. Lamentablemente, en este sistema comienzan a hacerse notables los daños causados por la sobreexplotación de los recursos con una disminución sensible de las poblaciones de ciertas especies, como cetáceos y tiburones.

El Corredor Biológico Marino del Pacífico es un área vital para la sobrevivencia de la vida en los mares al proveer hábitats aptos para su refugio y alimentación; y la devastación criminal producida por la pesca ilegal podría reducirse potenciando el ecoturismo, como una fuente alternativa de trabajo sostenible que no pone en peligro a la biodiversidad marina.

El informe técnico del viaje inaugural de la Campaña de Buena Voluntad para el Pacífico de Sea Shepherd Centroamérica, además de un detallado listado de las especies observadas, recomienda iniciar un monitoreo de cetáceos en las aguas del Parque Nacional, al igual que en el Área Marina de Manejo de los Montes Submarinos.

Lo invitamos a observar el video documental de la expedición del velero “Martin Sheen” de Sea Shepherd a la Isla del Coco en Agosto del 2015.

El reporte del biólogo marino costarricense, José David Palacios, experto en cetáceos de la Fundación Keto invitado por Sea Shepherd al viaje de observación e investigación del velero “Martin Sheen” en el inicio de la Campaña de Buena Voluntad para el Pacífico, da cuenta de la abundancia de vida marina en las cercanías de la Isla del Coco, reconocida mundialmente por ser un santuario marino natural ubicado mar adentro, a 500 kilómetros de la costa costarricense.

El “Corredor Biológico Marino del Pacífico” es uno de los más importantes del planeta y se extiende desde las islas Galápagos, en Ecuador, hasta la isla del Coco en Costa Rica y la primera advertencia que arrojan nuestras observaciones es constatar que, a pesar de contar con un área protegida de 12 millas de radio, la pesca ilegal afecta seriamente a la Isla del Coco con las incursiones de barcos pesqueros que esperan fuera de la zona de exclusión durante el día, para violar sus límites durante la noche y explotar sus riquezas sin control.

A pesar de que la Isla del Coco es un parque nacional protegido por el gobierno de Costa Rica, la escasez de recursos dificulta la debida defensa de la vida marina a pesar de la abnegada acción de los guardaparques. Debido a tales limitaciones, este paraíso natural clama por acciones concretas para su protección.

En el extremo norte del Parque Nacional Isla del Coco se ubica el “Domo Térmico de Costa Rica”. Este fenómeno natural es el resultado de la interacción entre las diferentes corrientes marinas y los vientos que soplan en la superficie. Su acción combinada produce el afloramiento de aguas muy ricas en nutrientes para una enorme variedad de especies.

En el mundo existen cinco domos similares, pero solo el Domo Térmico de Costa Rica es constante y permanente; en él puede alimentarse, reproducirse y crecer nada menos que el 7% del total de la biodiversidad marina a nivel mundial. Lamentablemente, en este sistema comienzan a hacerse notables los daños causados por la sobreexplotación de los recursos con una disminución sensible de las poblaciones de ciertas especies, como cetáceos y tiburones.

El Corredor Biológico Marino del Pacífico es un área vital para la sobrevivencia de la vida en los mares al proveer hábitats aptos para su refugio y alimentación; y la devastación criminal producida por la pesca ilegal podría reducirse potenciando el ecoturismo, como una fuente alternativa de trabajo sostenible que no pone en peligro a la biodiversidad marina.

El informe técnico del viaje inaugural de la Campaña de Buena Voluntad para el Pacífico de Sea Shepherd Centroamérica, además de un detallado listado de las especies observadas, recomienda iniciar un monitoreo de cetáceos en las aguas del Parque Nacional, al igual que en el Área Marina de Manejo de los Montes Submarinos. Lo invitamos a observar el video documental de la expedición del velero “Martin Sheen” de Sea Shepherd a la Isla del Coco en Agosto del 2015.