El mar y sus amenazas. Tercera Parte

Océanos ácidos

 

El calentamiento global es un fenómeno que no solo afecta la vida en la tierra. También está provocando estragos en los océanos: después de decenas de millones de años de haber mantenido un nivel estable de acidez, hoy la superficie marina contiene niveles de pH catalogados como muy preocupantes.

 

La acidificación de los mares está relacionada con el aumento en las emisiones de dióxido de carbono el cual, al reaccionar con el agua marina, produce ácido carbónico y aumenta la acidez de la misma, pues un tercio de las emisiones carbónicas a nivel planetario es absorbido por los océanos: lo cual equivale a 22 millones de toneladas diarias.

 

De acuerdo con datos de las Naciones Unidas y de la organización Oceana, las emisiones de CO2 provenientes de generación de energía por combustibles fósiles ha incremento en un 30% la acidificación de los mares en relación con los niveles de las épocas pre-industriales.

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Se estima que el pH del océano se ha reducido en un 25% en dos siglos y que de continuar las emisiones de CO2 a los ritmos actuales, el pH de las aguas superficiales caerá en 0,2 unidades antes del 2050, es decir, el nivel más bajo de los últimos 20 millones de años.

 

Ahora bien, ¿qué sucede con la alteración química de los mares? El resultado es que se afectan todos los ciclos de vida de organismos vivos, sobre todo los que están más bajos en la cadena alimenticia.

 

La reducción del pH del océano afectará gravemente al coral, ostras, camarones, langostas y ciertos peces. Estas especies representan el alimento de especies más grandes, por lo que la cadena completa se alteraría.

 

La investigación del fenómeno es relativamente nueva, pero todo parece indicar que si la situación no cambia los organismos marinos pasarán por una tremenda presión de adaptación a la nueva química de su hábitat o, simplemente,  perecerán.

Esto es, se unirán a la lista de las especies marinas más amenazadas actualmente, que puedes consultar aquí.

 

OCEANA hace un llamamiento a los líderes mundiales para que actúen de inmediato en la reducción de las emisiones de dióxido de carbono, con el fin de proteger los océanos y la vida marina, de los cuales dependen cientos de millones de personas“.

 

1 ¿Qué es la acidificación del océano?

  • La acidificación del océano es un proceso causado por el aumento de las emisiones humanas de dióxido de carbono.
  • Cuando el CO2 entra en el océano, reacciona con el agua del mar, produciendo ácido carbónico, lo cual aumenta la acidez del agua.
  • Las crecientes emisiones de dióxido de carbono, procedentes principalmente de la quema de combustibles fósiles para la obtención de energía, han hecho que la acidificación del océano aumente entre un 25 a un 30% en comparación con los niveles pre-industriales. Esto ha provocado que el pH de las aguas superficiales de los océanos haya descendido 0,1 unidades.
  • Si las actuales emisiones de carbono se mantienen o aumentan, el pH del agua oceánica alcanzará antes de 2050 su nivel más bajo de los últimos 20 millones de años. A finales de este siglo, la acidez será casi el doble de los niveles naturales del océano. Estos cambios se están produciendo a una velocidad 100 veces mayor que en cualquier otro momento en la historia del planeta.
  • Un informe de la Royal Society del Reino Unido puso en relieve por primera vez la acidificación del océano. Hoy, sus efectos son tan importantes que son objeto de programas de investigación gubernamentales en EE.UU., Reino Unido y otros países.

 

2 ¿Qué efectos tendrá la acidificación del océano en la vida marina?

  • La acidificación del océano produce una reducción de la cantidad de iones carbonato en el agua. Muchos animales marinos los necesitan para producir el carbonato cálcico indispensable en la formación de sus esqueletos y conchas. Esto afectará su desarrollo y su capacidad de reproducción, llegando a suponer un peligro para sus poblaciones.
  • Entre las especies más inminentemente amenazadas están los corales, cangrejos, langostas, almejas y ostras.
  • La disminución de especies menos conocidas, como los pterópodos (pequeños caracoles marinos), tiene un efecto importante a niveles más altos de la cadena alimentaria. Los pterópodos son una importante fuente de alimentación para muchos tipos de peces, ballenas y pájaros de las regiones polares y subpolares.
  • También son preocupantes los efectos en los corales, ya de por sí altamente sensibles al entorno, puesto que nueve millones de especies marinas, incluidas cuatro mil especies de peces, dependen de los arrecifes coralinos como refugio, guardería, fuente de alimentación y área de desove. Los estudios indican que, si no se controlan las emisiones de CO2, en este siglo habrá una extinción masiva de los corales tanto en aguas tropicales como frías.

 

3 ¿Qué efectos tendrá la acidificación del océano en los seres humanos?

  • Si se produce un mayor descenso en las poblaciones de peces y crustáceos, esto tendrá un gran impacto en una fuente importante de proteínas para millones de personas. En 2006, el pescado supuso al menos el 15% de la ingesta media de proteínas animales para casi tres mil de millones de personas en el mundo.
  • También se verá negativamente afectado el medio de vida de los 47,5 millones de pescadores que hay en el mundo. Además, la industria pesquera da empleo a otros 120 millones de personas, que sustentan al 8% de la población mundial.

 

4 ¿Qué podemos hacer para prevenir esto?

  • La causa de la acidificación del océano son las emisiones humanas de dióxido de carbono, producidas principalmente por la quema de combustibles fósiles para el transporte (automotores, trenes, barcos, aviones), algunos procesos industriales y la producción de electricidad (centrales eléctricas de carbón, petróleo y gas).
  • El nivel de las emisiones humanas de dióxido de carbono se suele obtener midiendo la concentración de este gas en la atmósfera terrestre. Dicho nivel está actualmente en 385 partes por millón. El “punto crítico” para la extinción de los arrecifes de coral sin posibilidad de recuperación será cuando las concentraciones de CO2 alcancen las 450 ppm. A la velocidad actual de crecimiento, esto ocurrirá entre mediados y finales de siglo.
  • Para que los océanos vuelvan a la normalidad, las concentraciones de dióxido de carbono tendrían que estabilizarse en 350 ppm o menos. Esto supone una reducción del 80 al 90% de las emisiones globales del CO2 proveniente de la quema de combustibles fósiles antes de 2050, lo que solo podrá alcanzarse con una conversión drástica a fuentes de energía alternativas (eólica, solar).

 

5 Alteración y destrucción del hábitat marinos

Hoy día el aumento de la población y las actividades económicas en las zonas costeras amenazan más que nunca los hábitats marinos. Las actividades humanas relacionadas con la expansión urbana, tales como la extracción de la arena de playa para la construcción de puertos, marinas y defensas costeras, la explotación del petróleo y el gas y la minería, el turismo y las prácticas pesqueras destructivas perjudican a los arrecifes de coral, las costas, las playas y los fondos marinos. Se están atacando hábitats indispensables para la biodiversidad marina. Se están destruyendo zonas donde se reproducen y se alimentan especies marinas de importancia vital para la seguridad alimentaria mundial. Aproximadamente el 11% de los arrecifes de coral del mundo habían sido destruidos antes de 1998. En dicho año resultó gravemente dañado otro 16%. Según las proyecciones actuales, a menos que se tomen medidas urgentes, durante los 30 próximos años es posible que se pierdan del 50% al 60%.

 

¿Estamos encarando estas amenazas con la seriedad y compromiso que demanda la subsistencia humana, o solo cerramos los ojos y dejamos que la codicia de los grupos económicos irresponsables juegue estúpidamente con el futuro de nuestra especie?